"Te quiero"
Te lo he dicho con el viento,
jugueteando como animalillo en la arena
o iracundo como órgano impetuoso;
Te lo he dicho con el sol,
que dora desnudos cuerpos juveniles
y sonríe en todas las cosas inocentes;
Te lo he dicho con las nubes,
frentes melancólicas que sostienen el cielo,
tristezas fugitivas;
Te lo he dicho con las plantas,
leves criaturas transparentes
que se cubren de rubor repentino;
Te lo he dicho con el agua,
vida luminosa que vela un fondo de sombra;
te lo he dicho con el miedo,
te lo he dicho con la alegría,
con el hastío, con las terribles palabras.
Pero así no me basta:
más allá de la vida,
quiero decírtelo con la muerte;
más allá del amor,
quiero decírtelo con el olvido.
c) Identifica figuras retóricas en cada una de las estrofas.
d) Analiza la estructura (de acuerdo con su contenido en cuántas partes dividirías el poema).
MIGUEL HERNÁNDEZ
Tráiler de la película "Miguel Hernández: ¡Haz clic!
NANAS DE LA CEBOLLA
La cebolla es escarcha
cerrada y pobre.
Escarcha de tus días
y de mis noches.
Hambre y cebolla,
hielo negro y escarcha
grande y redonda.
En la cuna del hambre
mi niño estaba.
Con sangre de cebolla
se amamantaba.
Pero tu sangre,
escarchaba de azúcar,
cebolla y hambre.
Una mujer morena
resuelta en luna
se derrama hilo a hilo
sobre la cuna.
Ríete, niño,
que te traigo la luna
cuando es preciso.
Alondra de mi casa,
ríete mucho.
Es tu risa en tus ojos
la luz del mundo.
Ríete tanto
que mi alma al oírte
bata el espacio.
Tu risa me hace libre,
me pone alas.
Soledades me quita,
cárcel me arranca.
Boca que vuela,
corazón que en tus labios
relampaguea.
Es tu risa la espada
más victoriosa,
vencedor de las flores
y las alondras
Rival del sol.
Porvenir de mis huesos
y de mi amor. (...)
Desperté de ser niño:
nunca despiertes.
Triste llevo la boca:
tú ríete siempre.
Siempre en la cuna,
defendiendo la risa
pluma por pluma. (...)
Al octavo mes ríes
con cinco azahares.
Con cinco diminutas
ferocidades.
Con cinco dientes
como cinco jazmines
adolescentes. (...)
Vuela niño en la doble
luna del pecho:
él, triste de cebolla,
tú, satisfecho.
No te derrumbes.
No sepas lo que pasa ni
lo que ocurre.
Elegía a Ramón Sijé (fragmentos)
Yo quiero ser llorando el hortelano de la tierra que ocupas y estercolas,
compañero del alma, tan temprano.
Alimentando lluvias, caracolas
y órganos mi dolor sin instrumento,
a las desalentadas amapolas
daré tu corazón por alimento.
Tanto dolor se agrupa en mi costado
que por doler me duele hasta el aliento.
Un manotazo duro, un golpe helado,
un hachazo invisible y homicida,
un empujón brutal te ha derribado.
No hay extensión más grande que mi herida,
lloro mi desventura y sus conjuntos
y siento más tu muerte que mi vida.
No perdono a la muerte enamorada,
no perdono a la vida desatenta,
no perdono a la tierra ni a la nada.
Quiero escarbar la tierra con los dientes,
quiero apartar la tierra parte a parte
a dentelladas secas y calientes.
A las aladas almas de las rosas
del almendro de nata te requiero,
que tenemos que hablar de muchas cosas,
compañero del alma, compañero.
a) ¿Por qué se quiere convertir el poeta en "hortelano"?
b) ¿Cuál es el verso que mejor te ha transmitido el dolor por la muerte de su amigo?
c) Identifica figuras retóricas.
Aquí escucharemos (hasta el 1:16) este tema que dedicó a Miguel Hernández el rapero Nach: ¡Haz clic!
Y para terminar, te dejo este podcast que cuenta el despropósito judicial en el que se han embarcado los herederos de los culpables de la muerte de Miguel Hernández para tratar de silenciar la Historia: ¡Haz clic!
LAS SINSOMBRERO
Vamos a copiar las preguntas para responderlas a medida que vamos viendo el documental: ¡Haz clic!
(de 0 a 7:46)
(11:30 a 12:50)
(43:50 a 46:20)
(55:30 a 56:25)
a) ¿A quiénes se conoce como “Las Sinsombrero”?
b) ¿Qué es la teoría de los "puntos ciegos" que explica el profesor a su alumnado? c) ¿Qué anécdota explica el nombre de "Las sinsombrero"?
d) Nombra tres escritoras y una pintora.
e) ¿Qué relación tenían los miembros femeninos y masculinos de los Generación del 27? f) Cita el título de alguna obra de Mª Teresa León. ¿Sabías que le debemos a ella el que en los bombardeos de la Guerra Civil no desaparecieran muchas de las obras del Museo de El Prado? ¡Lees esto!
El 16 de noviembre de 1936 nueve bombas caían sobre el Museo del Prado. Poco antes, se había creado la Junta de Defensa y Protección del Tesoro Artístico Nacional. Una de sus principales coordinadoras fue la escritora María Teresa León.
“Jamás soñé entrar en el Museo del Prado bajando una escalerilla insospechada y mucho menos llevando en la mano un documento oficial autorizándome para empresa tan grande: trasladar a Valencia los cuadros del Museo del Prado”. María Teresa participó en la evacuación de las obras de arte de El Museo del Prado, El Escorial y los cuadros de El Greco que se encontraban en Toledo.
Ella tuvo que elegir qué cuadros sacar del infierno en el que se había convertido Madrid. A principios de noviembre de 1936, después de embalar las obras de arte con improvisadas protecciones de madera, las subieron a unos camiones del Quinto Regimiento mientras la Motorizada esperaba para escoltar a Carlos V, Felipe II, Las Meninas, y todos los ilustres personajes inmortalizados en las más de 300 obras de arte que fueron evacuadas de la capital. No solo los cuadros fueron rescatados de una destrucción segura, María Brey, Matilde Serrano, Asunción Martínez-Bara o Consuelo Vaca, hicieron lo propio pero con los libros, incunables y manuscritos en peligro en la Biblioteca Nacional.
g) Investiga qué filósofa, una de las más importantes del siglo XX, se exilió de España en esta época y aporta uno de los títulos de sus obras.
h) Investiga quién es María Moliner
g) Leamos a la poeta Concha Méndez: ¡Haz clic!
¡LEAMOS PARA CONOCER NUESTRA HISTORIA!
Misioneros de la
cultura
El proyecto pedagógico de la II República fue
probablemente el más hermoso de la historia de España
El
14 de abril de 1931, cuando se proclama la República, el primer gobierno encontró una España tan analfabeta,
desnutrida y llena de piojos como ansiosa por aprender. Y los más ilustres
escritores, poetas, pedagogos, se pusieron manos a la obra. De pueblo en
pueblo, con la cultura ambulante. Viajaban
a la España olvidada. Una España rural tan abandonada, que cuando la carretera
se terminaba, los “misioneros” tenían que abandonar los camiones y seguir en
mulos. Llevaban gramófonos, proyectores de cine, bibliotecas ambulantes, copias
de cuadros del Prado y telones para el decorado con el que se representaría en
la plaza del pueblo las obras de Lope de Vega y de Calderón. Atravesando campos desiertos
y desfiladeros, enfangados de ilusión y barro, gentes del arte, la educación y
la cultura, llegaban a aldeas y pueblos en donde nunca se había visto la
luz eléctrica ni el automóvil.
Probablemente,
las llamadas “Misiones Pedagógicas” fueron uno de los proyectos más hermosos de
toda la historia de España. Un intento por cambiar el país llevando el arte, el
teatro, la música, el cine y la literatura a lugares condenados a una vida de
pura subsistencia. Aquel proyecto del que
ahora se cumplen noventa años fue un intento
limpio y decente de cambiar las diferencias sociales, de permitir un acceso
verdaderamente democrático a la educación y a la cultura. Algo que en este
presente de ruido y sobreinformación parece lejano. Ahora, incluso desde una aldea
perdida, cualquiera tiene acceso a las bibliotecas y museos del mundo, a
filmotecas y representaciones virtuales de teatro. Y, sin embargo, el consumo
cultural a través de internet representa un mínimo porcentaje frente al uso
para fines frívolos y vacíos. La cultura nunca ha sido tan accesible como
ninguneada. Tristes paradojas de la Historia.
Las
Misiones Pedagógicas se crearon en mayo de 1931 y su existencia va unida al impulso
educativo realizado por la Segunda República para acabar con los altos índices
de analfabetismo y modernizar el sistema educativo, aún controlado por la
Iglesia. La educación se convirtió en laica y universal, por primera vez era
obligatoria para las niñas y ambos sexos se mezclaban en unas aulas en las que
los maestros no eran mojas ni curas, ni se enseñaba doctrina religiosa, como
había ocurrido hasta entonces. Era una escuela pública, obligatoria, laica,
mixta, inspirada en el ideal de la solidaridad humana, donde la actividad era
el eje de la metodología. De todas las reformas que se emprendieron a partir de
abril de 1931, la estrella fue la de la enseñanza. Se proyectó la creación paulatina de
27.000 escuelas, pero mientras, los ayuntamientos adecentaron salas donde
educar a los niños. Y a los mayores. "Hubo incluso alguna escuelita en las
salas de autopsia de los cementerios. Donde se podía". Entonces las
maestras desempeñaron un papel primordial: enseñaban en sus casas si era necesario.
Nada
de esto hubiera sido posible sin dos generaciones de escritores e intelectuales que habían
cantado a una España nueva, moderna, justa y letrada. El 98 y el 27 supusieron
un impulso a la idea de que convenía volcarse en la educación y la cultura para
sacar a España del retraso y la oscuridad. En
la maravillosa aventura solidaria de las Misiones Pedagógicas se involucraron jóvenes maestros y muchos de los mejores
artistas de la Edad de Plata, como la filósofa María Zambrano, los poetas Luis
Cernuda o Alejandro Casona, la pintora Maruja Mallo, o la lexicógrafa María
Moliner. La Barraca, dirigida por Federico García Lorca, formó parte importante
de este programa cultural.
En
las memorias de algunos de aquellos jóvenes se refleja la reacción de los
campesinos cuando ellos llegaban cargados de artilugios extraños. El cineasta
granadino Val del Omar contaba que en una aldea de Castilla proyectó una imagen
que había grabado en la playa de Almuñécar. Las olas del Mediterráneo desplegaron su belleza en aquel lugar de la Castilla profunda posándose ante los ojos
sorprendidos de un público que nunca había visto el cine, pero tampoco el mar.
Otra
de las experiencias más emocionantes la provocaba el Museo Circulante, que mostraba copias de lienzos del Prado que habían hecho jóvenes pintores para llevar el arte a los pueblos. Los misioneros
decían que los niños se acercaban a tocar los lienzos creyendo que lo pintado tenía que ser de verdad. No habían visto nunca un cuadro, ni una fotografía.
Pero
tras la guerra, aquel proyecto desapareció. Durante muchos años, algunos
aldeanos guardaron con temor por su vida libros de las Bibliotecas Ambulantes
que aún lucían el sello de las Misiones Pedagógicas. Sabían que escondían objetos peligrosos.
Pero refugiados en la memoria quedaron para siempre aquellos recitales del
romancero viejo, las películas de Charlot en las veladas cinematográficas, las música
que salía por arte de magia de los gramófonos, la emoción de los duelos de capa
y espada de las obras de Lope. Y todo en aquel paisaje de pueblos dormidos,
fango de arroyuelos, vientos de estiércol y perros que ladran en las noches de
verano. Los libros habían sido las armas
de la II República pero demasiado pronto aquel hermoso sueño se vería enterrado por una dictadura de sotana y fusiles en la que muchos de esos libros con los que se había pensado un nuevo país,
acabarían literalmente en la hoguera.
Eva Díaz Pérez (El País)
a) ¿A qué género periodístico pertenece el texto leído? Justifica tu opinión poniendo el texto en relación con la teoría.
b) Lee con atención el segundo párrafo y explica con tus palabras la oración subrayada: ¿cuál es la paradoja que plantea la autora?
c) Explica en qué consistieron las Misiones Pedagógicas que emprendió la II República.
d) ¿Quiénes se implicaron en aquel proyecto?
e) ¿Por qué dice la autora del texto que la Generación del 98 y la del 27 fueron claves para que pudieran gestarse las Misiones Pedagógicas?
f) Explica la metáfora utilizada por la autora en el último párrafo.
h) Reflexiona: ¿por qué en las dictaduras se han quemado libros y se han censurado la educación y el arte?